Jalisco, México 22 de Mayo de 2012
Quienes Somos Pagina de inicio
noticias rss

INICIO:

Partidos

INICIO:

Notas Destacadas

INICIO:

Politica Local

 

Llega transición de generaciones partidistas

El fin de año es el comienzo de la batalla para la gran mayoría de quienes aspiran a un puesto de elección popular
Por:   Staff / Jalisco
elrespetable@gmail.com
Jorge Aristóteles, Alejandro Ozuna y Rafael González Pimienta.


El PAN llega con una pelea por la candidatura a gobernador que arranca con cuatro aspirantes, pero a la vez con disminuidas expectativas electorales.

El PRI en cambio se cierra en torno a Aristóteles Sandoval, como se veía venir desde hace meses, y las alianzas conseguidas con los grupos predominantes en Tlaquepaque y Zapopan hacen inminente que el alcalde de Guadalajara sea el candidato.

La única duda se cierne en los partidos de izquierda, donde los intereses multipartidistas del Grupo Universidad podrían imponerse a la necesaria candidatura de Enrique Alfaro Ramírez para de verdad tener esperanzas en julio del 2012.

Pero ¿cómo se llegó a la posición actual en cada uno de los partidos? ¿Qué tanto sucedió durante el año que se acaba para que Fernando Guzmán diga “échenme al que quieran” o con un amplio trabajo legislativo también aspire a ser candidato el doctor Raúl Vargas López?

Un recuento del 2011 permite perspectiva. Se lo dejamos para el recuerdo con los momentos que más influyeron para la coyuntura política de cierre de año.


El PAN cerró el año con registros de candidatos.


PAN

Sin duda la bajada que le dieron a Diego Monraz, secretario de Vialidad y Transporte, en su aspiración para ir tras la candidatura a presidente municipal de Zapopan, es el sello sintomático de cómo llega el PAN a la contienda 2012. Echando mano por vez primera en su historia del recurso de abrir a la ciudadanía la selección de su candidato a gobernador de Jalisco.

De un día para otro, el 7 de diciembre, Monraz citó a conferencia de prensa y anunció que por intereses “inconfesables” decidía retirar su intención de ir por la alcaldía zapopana.

El grupo de Alfredo Argüelles, José María Martínez y Rodolfo Ocampo debajo del misterio. Una venganza por Guadalajara, donde es claro que quedará Alberto Cárdenas Jiménez y posición que se cobraron con Zapopan, aunque el beneficio fuera para Maricarmen Mendoza, la ex contralora de la vela perpetua y por ende para el gobernador Emilio González Márquez. Vendetta política. Y disciplina de Monraz.

El secretario de Salud, Alfonso Petersen, quien se había mantenido reservado en torno a su aspiración a la candidatura a Gobernador, se registró y salió a escena autoproclamado como el más popular entre el cuarteto que incluye al secretario de Gobierno, Fernando Guzmán, al de Promoción Económica, Alonso Ulloa, y al expresidente estatal del PAN, Hernán Cortés Berumen.

Abrir la decisión de quién será el candidato a una votación popular más allá de la militancia, además de histórico, perjudica la aspiración de Hernán Cortés, quien tiene un sólido respaldo dentro del partido pero afuera su popularidad disminuye.

Petersen, dos veces secretario de Salud y una vez alcalde de Guadalajara, es el panista con mayor prospectiva electoral. Inició su precampaña tomando el tema de los terrenos en torno al parque Morelos adquiridos para construir las villas panamericanas, urgiendo su uso en fomento de la reactivación del centro de Guadalajara. Dijo que aunque fracasó el proyecto de las villas, los terrenos ahí están para que se logre un uso que permita repoblar una ciudad que ha ido perdiendo habitantes.

Fernando Guzmán, quien durante 2011 realizó innumerables actos proselitistas y reuniones con liderazgos panistas por todo el estado virtud a su agenda como secretario de Gobierno, consolidó su aspiración y salió en uso pleno de su puesto hasta el último minuto. A partir de su entrada en campaña, Guzmán envalentonado pide que le echen al que mejor quieran.

Más prudentes, Ulloa y Cortés aún no abren cancha más allá de las bardas que pintaron por todo el estado con la vista gorda del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana. El ex de Promoción Económica tiene un articulado discurso y es bueno para la confrontación verbal. Cortés es un gran conciliador que logró dar espacio a todos dentro del partido, lo que a estas alturas parece poco probable que pese a la hora de que elijan al candidato.

Mención especial merece también el bajón que se hace Abraham González Uyeda, quien de aspirante a gobernador ahora quiere ser diputado federal por el distrito seis. Como subsecretario de Gobernación tras el efímero paso de Francisco Ramírez Acuña al principio del sexenio calderonista, González Uyeda parecía predestinado a mejores cosas en Jalisco, donde sin embargo cada intento por obtener un puesto de elección ha topado con su impopularidad, desde que intentó sin éxito gobernar Tonalá.

En el partido la salida de Cortés Berumen para ir en pos de la candidatura no pesó en cuestión de grupos pues el control continuó a su favor con la sucesiva llegada de Iván Argüelles y su efímero paso impugnado para luego, el arribo del actual dirigente, el diputado Miguel Ángel Monraz Ibarra.

El 7 de septiembre por fin el PAN Jalisco terminó de armar la parte básica de su plataforma electoral, al quedar constituido ya sin sombra de impugnación su comité directivo estatal con Monraz al frente.

Entre los nombramientos que hizo Monraz se puede apreciar una composición de titulares de carteras afines al grupo y que fueron aprobados por unanimidad, refrendando de paso la hegemonía del grupo que encabeza el aspirante a la candidatura a gobernador, Hernán Cortés Berumen.

La esperanza electoral es cuesta arriba. En las elecciones de 2009 el PAN se fue en caída libre y además del Congreso perdió los ayuntamientos metropolitanos, incluido Guadalajara por vez primera en 15 años. Parece un proceso irreversible que tendrá su punto y aparte en 2012, pues de acuerdo a los resultados electorales en el 2000, Francisco Ramírez Acuña ganó con el 45.56 por ciento de los votos válidos, en el 2006 Emilio González Márquez ganó con 45.19. Pero en 1995, Cárdenas Jiménez había aplastado con 52.76 por ciento.

 

LA IZQUIERDA

Desde el domingo 6 de noviembre la situación ha quedado en un estado de congelación dentro de las izquierdas que en Jalisco integran los partidos PRD, PT y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia).

A pesar de que se logró el acuerdo de unidad en torno a Andrés Manuel López Obrador, el único aspirante que por ese bloque en Jalisco podría dar la batalla, Enrique Alfaro Ramírez, se encuentra en conflicto permanente con el cacique del PRD, Raúl Padilla López, quien además batea de ambidiestro con un hermano como Trinidad Padilla López o un primo como Leobardo Alcalá Padilla, que quieren ser gobernador o alcalde emanados del PRI.

“Nosotros no vamos a hacer desfiguros para construir un acuerdo para ser postulados por el PRD, de una vez lo digo. No vamos a someternos por ningún motivo a la voluntad de grupos o de actores que se consideran dueños de los partidos políticos. Que se pongan de acuerdo en México es el primer paso, pero después necesitamos ver si esa misma voluntad y determinación para arreglar las cosas se traduce en decisiones en el ámbito local, falta ese episodio y no es menor”, dijo Alfaro ese domingo.

Todo parecía más fácil unas semanas antes, cuando el 1 de octubre Marcelo Ebrard Casaubon logró sentar a Alfaro y Padilla en la misma mesa y se habló de una reconciliación que sigue sin darse.

“En Jalisco vamos a ir juntos, tanto en el proceso federal como en el local. Los tres partidos, PRD, PT y Convergencia, irán coaligados. Ya está platicado con Raúl Padilla que se van a escoger a los candidatos a todos los cargos por encuesta y quien esté mejor posicionado, ése va a ser el candidato”, dijo el coordinador del Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA), Manuel Camacho Solís, quien negoció con ambos personajes lo que parecía abría las puertas de la coalición de las izquierdas en la entidad.

Así continúa la situación, como desde principios de año, cuando alfaristas y padillistas dieron una cruenta batalla por los órganos de poder del partido y de todas las ganó todas –con el uso de porros incluso- el grupo universitario.

Vinieron luego las escisiones. Alfaro abandona el PRD e inicia la agrupación política Alianza Ciudadana, donde dice conjuntar más militantes que algunos partidos políticos. 

Enarbola una bandera donde los partidos son lo de menos, vehículos los llama. Sin embargo declara su pesar porque él quiere ser candidato en Jalisco de lo que se constituye en el país como Movimiento Progresista.

Alianza Ciudadana, que dirige Esteban Garaiz Izarra, cuenta con más de 50 mil afiliados, lo cual supera los que han declarado tener el PAN o el PRI en el estado.

El presidente estatal del PRD, Roberto López, sabe que Alfaro tiene que ser el candidato. De otra manera el partido quedará borrado del mapa, con lo que eso represente de estigma para su reputación como dirigente político.

Pero en el juego de intereses, en el estira y afloja, habrá necesidad de mucha negociación política porque no se trata sólo de candidaturas, sino de contar con los cuadros y maquinaria del partido que garantice que se trabajará en la causa propia y no en la ajena, como muchos dentro del PRD anticipan sucederá por los intereses extrapartidistas de Raúl Padilla López a favor de Jorge Aristóteles Sandoval.

La visita de Andrés Manuel López Obrador a Guadalajara el 14 de diciembre podría poner las cosas en su lugar, porque además no hay tiempo que perder para ordenarlas y comenzar a posicionarse. Los acercamientos que han tenido

 

PRI

La claridad de la candidatura a gobernador de Jorge Aristóteles Sandoval viene de cómo se ha logrado construir un acuerdo en torno a su candidatura. A lo largo del año se fueron sumando grupos internos bien alimentados, como suele suceder, a partir de una nómina fuerte y amplia como la de Guadalajara. 

La ciudad dio cabida a muchos grupos que se apoderaron de algunos nichos particulares, con el escrutinio que no la vigilancia del alcalde, quien en general los ha dejado hacer..

Luego vinieron los sectores más amplios. La suma pública del grupo de Alfredo Barba Hernández, el conocido Güero de Tlaquepaque, fue una bendición final tras la bajada de Héctor Vielma Ordóñez a cambio de la primera posición en la lista a senadores, que sumó el apoyo del empresariado priísta.

A estas alturas a Aristóteles le hacen poca sombra las aspiraciones aún no declinadas del senador Ramiro Hernández García o Trinidad Padilla López, quienes terminarán tomando el riel de la unidad pero con muy buenos dividendos para sus respectivas causas y/o grupos. 

El candidato que habrá de surgir del consenso de los delegados del PRI, previamente aleccionados por sus sectores e intereses, será él pero de nuevo a cambio de pactar con todos, incluido el grupo Universidad.

El partido en cambio ha ido dando tumbos, en primera por la alta rotación de delegados del Comité Ejecutivo Nacional, y en segunda por la incertidumbre que a lo largo del año se ha mantenido en torno a la sucesión del actual presidente estatal del partido, Rafael González Pimienta.

El nuevo delegado Alejandro Ozuna Rivero es un personaje plenamente identificado con la corriente del ex gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, próximo candidato del PRI a la Presidencia de la República a pesar de sus dislates literarios.

Factótum que es por sobre el partido, como lo demostró con la salida de Humberto Moreira y la imposición de Pedro Joaquín Coldwell, Peña Nieto nombró a un nuevo delegado regional, para la llamada zona 4 que incluye a Jalisco, y que recayó en José Reyes Baeza Terrazas, ex gobernador de Chihuahua y quien tiene también bajo su responsabilidad a los estados de Nayarit, Colima, Michoacán y Guerrero.

Antes de Ozuna Rivero estuvo el ex gobernador de Campeche, José Antonio González Curi, quien pasó sin pena ni gloria por Jalisco. 

Aunque el estilo de todo delegado no es visible hacia fuera, en este caso tampoco lo fue hacia dentro, porque su estancia en la entidad fue más un formalismo para darle trabajo que una necesidad cubierta con un operador en forma.

Otro que duró muy poco en el cargo y brilló menos fue el sinaloense Florentino Castro López, quien también cuando llegó afirmó que su trabajo en especial era buscar todos los cauces que condujeran al partido a llegar lo más apto posible a las elecciones del 2012.

En tanto y durante 2011 el presidente del PRI Jalisco, Rafael González Pimienta, fue de un papel discreto a uno más protagónico conforme avanzaron los meses. 

Lo sacaron del ostracismo en que su estado de salud lo mantuvo unas semanas, las constantes pullas de aspirantes para sucederlo en el cargo. Y después los tiempos electorales y la mejoría en su salud lo obligaron y permitieron permanecer en palestra.

Sin embargo el PRI tendrá que decidir a partir de enero si González Pimienta continúa en el cargo como “delegado especial” en funciones de presidente, pues los estatutos impiden la reelección. 

Eduardo Almaguer, ex presidente del PRI Guadalajara, regidor de ese ayuntamiento y quien decidió hace unos días renunciar al cargo de secretario adjunto del comité estatal, está decidido a que el nombramiento recaiga en él, mientras González Pimienta insiste en que la decisión habrá de tomarse en la ciudad de México.

La importancia de quien ocupará esa posición reside en que será el directo implicado en la responsabilidad de las campañas políticas durante 2012. De ahí que además de Almaguer se hable cada vez más fuerte de la llegada de Miguel Castro Reynoso al cargo, posición que habría sido pactada luego que el Güero Barba se pronunció a favor de Aristóteles.




Listado de Comentarios de nuestros Lectores




Insertar Comentario


Nombre(s)
*
Email
*
Ciudad
*
Estado
*
Comentario
Código antispam 

Escriba el código que muestra la imagen teniendo en cuenta las mayúsculas y minúsculas:

*

 

El Respetable
Recriminan a Alfaro ,   Recriminan a Alfaro
‘No tiene caso votar por Guzmán’,   ‘No tiene caso votar por Guzmán’
Moguel realiza lúdica campaña ,   Moguel realiza lúdica campaña
Siguenos Facebook Twitter Youtube
columnas