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Volver a la droctrina o irse al carajo..
El poder cambió al PAN: de Tarcisio Rodríguez a Hernán Cortés, historias de amor y odio
Por:
Staff / Jalisco
elrespetable@gmail.com Domingo 5 de Septiembre, 2010, 07:00

Una de las etapas más difíciles del PAN se vivió recientemente al dirigirlo Eduardo Rosales, quien enfrentó serias críticas.
Con la salida de Tarsicio Rodríguez de la dirigencia estatal del PAN, en 1996, terminó el periodo del partido como institución opositora en el mapa geopolítico jalisciense. Un largo periodo iniciado desde que el PAN fue el PAN en 1939.
A partir de entonces, de 1996, arrancó la etapa de los dirigentes estatales del PAN ahora como gobierno, con el consiguiente nudo de intereses que significa el reparto de la jugosa nómina tanto a nivel estatal como en los municipios.
Cuando en 1939 el partido se fundó, Jalisco fue de los primeros en acudir al llamado de Manuel Gómez Morín. La doctrina tradicionalista que pregonaba prendió rápidamente en Jalisco al grado que el ideólogo que construyó los fundamentos partidistas, Efraín González Luna, fue también aportación jalisciense. Otros nombres destacados de esa época fundacional fueron Rafael Preciado Hernández y Efraín González Morfín.
Jalisco incluso aportó uno de los primeros ayuntamientos a nivel nacional ganados por el PAN, algunas de sus primeras diputaciones y hasta al primer candidato a la Presidencia de la República en presencia también del propio González Luna. Un largo trabajo que por fin devino en triunfos a partir de la década de los setenta del siglo pasado, el inicio formal del PAN en Jalisco como verdadero contendiente electoral.
El giro de 180 grados vino en 1995 cuando el PAN se confirmó como el principal partido político de la entidad, llegando no sólo a su actual permanencia de al menos tres sexenios consecutivos en el gobierno estatal sino al dominio por momentos apabullante en los Ayuntamientos, que ha podido incluso gobernar al mismo tiempo en más de la mitad de los municipios que existen.
Los presidentes del Comité Directivo Estatal del PAN Jalisco, desde su fundación han sido Efraín González Luna (1939-1952); Salvador Urzúa (1952-1955); Ramón Garcilita Partida (1955-1957); Jesús Obregón Reynoso (1957-1960) y David Alarcón Zaragoza (1960-1963).
También Guillermo Ruiz Vázquez (1963-1966); Ignacio González Morfín (1966-1969); Guillermo Baeza Somellera (1969-1972); Carlos Petersen Biester (presidente de Delegación 1972); José Herrera Marcos (1972-1975) y Ramón Garcilita Partida (1975-1979).
Los siguientes fueron Adolfo Martín del Campo (1979-1981); Ernesto Espinosa Guarro (1981-1982); Héctor Pérez Plazola (1982-1987); Gabriel Jiménez Remus (1987-1990) y José Guadalupe Tarsicio Rodríguez Martínez (1990-1996).
La etapa ya del PAN como gobierno corresponde como presidentes del partido en Jalisco a Herbert Taylor Arthur (1996-1999); Emilio González Márquez (1999-2002); José Antonio Gloria Morales (2002-2005); Eduardo Rosales Castellanos (2005-2009) y Hernán Cortés Berumen (1999).
Es de última parte que nos ocuparemos, no sólo por su cercanía temporal, sino por la importancia que han tenido estos personajes para conformar el panismo que vive –y se confronta entre sí- a la luz de una encarnizada pelea por el poder, conformando dos bloques muy claros que son a veces más antagonistas que si fueran de partido diferente.

Herbert Taylor y Emilio González Márquez.
HERBERT TAYLOR ARTHUR
Administrador de Empresas de profesión graduado por el Iteso, Herbert Taylor Arthur llegó al cargo de presidente estatal del PAN en 1996, cuando Alberto Cárdenas Jiménez acaba de instalarse como el primer Gobernador panista de Jalisco.
A esas alturas Taylor, apoyado por Tarsicio Rodríguez, comenzó a impulsar la carrera política de Emilio González Márquez, quien en 1992 llegó al PAN luego que el PDM, el partido ultraconservador en que militaba Emilio, perdió su registro.
Las filias de entonces entre Taylor y Emilio no están claras, aunque ambos han sido señalados como miembros del grupo de ultraderecha El Yunque. Queda claro que Taylor apoyó la incorporación del que le parecía un brillante político porque llegó a dirigir, de manera interina, la presidencia nacional del PDM, aunque también es un hecho que Tarsicio contribuyó a animar a Emilio a afiliarse al PAN.
La llegada de Taylor a la presidencia del PAN inició 12 años de control partidista del grupo que el propio Taylor se encargó de construir, pues antes de él fue tarcisio, y después de él siguieron Emilio y Antonio Gloria Morales, un clan –salvo el primero- que desde entonces y hasta hoy sigue vigente con el único objetivo claro de cualquier político: el poder.
El propio Taylor participó como uno de los estrategas de campaña cuando Emilio buscó el gobierno estatal y, en una de esas alianzas pragmáticas, junto con Eduardo Rosales, entonces dirigente del PAN, diseñó y aplicó la estrategia de ataques al entonces candidato del PRI, Arturo Zamora Jiménez.
El triunfo de Emilio como Gobernador fue el triunfo de Taylor también. Para muestra ahí están los elogios mutuos, los encargos de gobierno en los proyectos más importantes.
Todo a partir de la primera muestra de interés de Taylor hacia Emilio, cuando éste se hizo panista. Un interés que luego se traduciría en la llegada de Emilio a la presidencia panista.
EMILIO GONZÁLEZ MÁRQUEZ
En diciembre de 1992 Emilio González Márquez se adhirió al PAN, cobijado por Herbert Taylor y Tarsicio Guadalupe Rodríguez Martínez. El cobijo bastó para que siete años después Emilio llegara a la presidencia panista.
Antes, en 1995, fue regidor del primer Ayuntamiento panista en Guadalajara y en 1997, fue electo diputado federal. Una excelente preparación para llegar luego a la dirigencia estatal blanquiazul, en la cual mantuvo la hegemonía del grupo apadrinado por Taylor.
Su presidencia coincidió con la llegada de Francisco Ramírez Acuña al Gobierno Estatal e hizo un trabajo institucional y conciliador, pese a las diferencias del nuevo Gobernador con Taylor, el impulsor en el panismo de Emilio. Eso le valió para que luego el propio Ramírez Acuña diera el impulso definitivo a la carrera política de Emilio al apoyar decididamente su candidatura primero a Alcalde de Guadalajara y más tarde para sucederlo en el cargo.
Sin embargo es evidente que la fidelidad de grupo se mantuvo y prueba de ello fue que al terminar Emilio su presencia como titular del PAN, heredó el cargo al tercer miembro del clan, Antonio Gloria Morales, consolidando de esa manera también con los grupos internos los votos necesarios para que Emilio –la cara más pública del trío- obtuviera las postulaciones y más tarde los triunfos electorales.

Antonio Gloria y Eduardo Rosales
ANTONIO GLORIA MORALES
También es egresado del Iteso como Taylor, universidad de la cual se graduó como ingeniero industrial. Los nexos con Emilio lo llevaron, luego de salir de la presidencia estatal del PAN, a ser llamado como asesor por el entonces Alcalde González Márquez, en la administración 2004-2006.
Diputado federal (2000-2003), diputado local (1998-2000), sus pininos como funcionario público fueron como director de Recursos Materiales de la Secretaría de Administración durante el Gobierno de Alberto Cárdenas.
Fue presidente del PAN en Jalisco del 2002 al 2005 y después, tras la llegada de Emilio a Gobernador, fue incorporado en el círculo cercano en torno al nuevo mandatario estatal.
El trabajo de Gloria como presidente del PAN fue asegurarse que Emilio obtuviera la candidatura a gobernador, lo cual se logró cómodamente. Ahora, en su calidad de secretario de Educación parece que llega el momento de cobrar fidelidades, por lo que seguramente Gloria Morales sera figura en el 2012.
EDUARDO ROSALES CASTELLANOS
Niño mimado de Francisco Ramírez Acuña, la llegada de Rosales al cargo de presidente estatal del PAN fue un timonazo del entonces Gobernador para consolidar su hegemonía en todos los frentes de Jalisco.
Fue prácticamente un enviado de Ramírez Acuña para terminar con el dominio del grupo Taylor-Emilio-Gloria, lo cual logró sin grandes problemas. Y fue así como llegaron al cargo los miembros de la llamada corriente tradicionalista del PAN, para escribir la más reciente historia del partido.
Regidor del Ayuntamiento con Ramírez Acuña, sin embargo Lalo Rosales tuvo un desempeño controvertido. Impulsó dos grandes elefantes blancos como fueron los Arcos del milenio y el frustrado Teatro de la ciudad.
A Rosales también le tocó impulsar la candidatura a Gobernador de Emilio, a pesar que a esas alturas quedaba claro el pleito cazado entre miembros de un mismo partido se acentuaba, con Taylor y Ramírez Acuña como cabezas de grupo. El pragmatismo se impuso de nuevo, en especial porque Ramírez Acuña creyó que obtendría más dividendos –que sí los obtuvo- por apoyar al futuro Gobernador.
Rosales es también el dirigente más cuestionado de la historia panista en Jalisco, por trabajar más por los intereses de su grupo político que de su partido. Fue de hecho el dirigente que perdió casi todo en las pasadas elecciones constitucionales.

HERNAN CORTÉS BERUMEN
Cuando al joven abogado Hernán Cortés se le otorgó, en 2003, el cargo de director de Control Vehicular y representante de la SVT ante la Comisión Intersecretarial del Gobierno del Estado, quedó sellado el pacto que haría que el actual presidente estatal panista tuviera especial aprecio por Ramírez Acuña.
Ya Cortés había logrado ser jefe de Relaciones Exteriores en el Ayuntamiento de Tlaquepaque entre 2001 y 2003, miembro del Consejo de Administración del Sistema del Tren Eléctrico Urbano.
Pero fue su llegada a la presidencia municipal de Tlaquepaque lo que también motivó su absoluta fidelidad al clan de los llamados paquistas.
Aunque ha llamado a la unidad en todos sus discursos, también responde a su propio interés político de grupo que será el que finalmente decida lo que sucederá con su carrera en los próximos meses.
Ahora, el grupo del gobernador coquetea constantemente con Hernán, a quien han dado el beneficio de la duda en su actuar.
De Tarcisio a Hernán, mucho ha cambiado el PAN. Hoy está entre volver a la doctrina, o irse al carajo a descansar.




